Actualidad

La arquitectura vegetariana de Simón Vélez

17/09/2021
Simón Vélez, el gran experto mundial en el uso del bambú como componente estructural de sus obras, considera que la arquitectura debe de ser más vegetariana y aboga por un enfoque más equilibrado y de mezcla de materiales y estructura mixta para la construcción y el diseño, junto con la incorporación de materiales más naturales.

Simón Vélez, hijo y nieto de arquitectos, comenzó a explorar la arquitectura indígena y el uso de los materiales naturales tradicionales hace unos 35 años. En su investigación, descubrió y analizó una técnica constructiva que le permitía trabajar con la guadua, nombre que se le da popularmente en Colombia al bambú, y que es conocido como la madera de los pobres.  

En palabras de Vélez, “es un material de altísima tecnología de la naturaleza que no es ni para ricos ni pobres, sino para seres humanos”. El bambú es un material orgánico de origen natural que tiene propiedades similares al acero: gran resistencia, durabilidad y fácil manejo. Además, su cultivo y procesamiento son ecológicos y es una de las mejores plantas en absorber el dióxido de carbono de la atmósfera, por lo que es un material sostenible.

A partir de aquí, Vélez empezó a proyectar una arquitectura más estudiada y fluida, donde destaca el propio diseño y la solución de las cubiertas. De hecho, él mismo se define como un "arquitecto de techos": "dibujo antes una amplia cobertura y después todo lo demás. Mi arquitectura es arquitectura tropical. En un país donde llueve todo el tiempo, hay que construir techos con grandes voladizos, como en la arquitectura de China y de Indonesia".

 

Una arquitectura más vegetariana y menos mineralista

La idea básica de Simón Vélez es que la arquitectura debe ser más vegetariana, ya que actualmente es demasiado mineralista. Considera que existe una sobredosis de minerales (hormigón, acero, vidrio y plásticos) en la industria de la construcción, especialmente en los países del tercer mundo, y que hay que involucrar a la agricultura con la industria de la construcción. Aboga por un enfoque más equilibrado y de mezcla de materiales y estructura mixta para la construcción y el diseño, junto con la incorporación de materiales más naturales.

El resultado son obras que superan los límites de la construcción, con expresiones estructurales arquitectónicas modernas, singulares e inimaginables: grandes luces, espacios voluminosos con alturas impresionantes, domos elípticos y estructuras de cúpula, etc.

Su obra se compone de diferentes tipos de edificios, residencias, puentes, iglesias, pabellones y todo tipo de estructuras alrededor del mundo. Destacan:

  • La Catedral "provisional" de Nuestra Señora de la Pobreza en Pereira, Colombia. Vélez utilizó una estructura hecha con guadua como catedral provisional mientras se hacían los trabajos de reconstrucción de la catedral propiamente dicha, que quedó dañada tras un terremoto en 1999.
  • El Museo Nómada del Zócalo en Ciudad de México. Fue la estructura más grande construida con bambú, una estructura temporal de tres naves de 5,130 metros cuadrados que ocupa casi la mitad de la Plaza del Zócalo, la más grande de Latinoamérica.
  • El Crosswaters Ecolodge, un lodge de ecoturismo en las montañas de Nankun, China. Los edificios de este albergue ecológico y centro de bienestar están construidos con materiales ecológicos y siguen el estilo vernáculo de la región. Simón Vélez diseñó y construyó el puente, un kilómetro de pasarela, torre de vigilancia y restaurante. Por este proyecto, Vélez recibió el Premio de Honor de Análisis y Planificación 2006 de la Sociedad Estadounidense de Arquitectos Paisajistas.
  • El Pabellón ZERI para la Expo 2000 en Hannover, Alemania. Vélez deslumbró en Alemania con la tecnología y belleza de las estructuras en guadua. Las pruebas de carga que se hicieron para obtener la licencia de construcción demostraron resistencias del tipo de las del hormigón, con resultados que estuvieron alrededor de los 400 kilogramos por metro cuadrado.

 

El trabajo de Simón Vélez ha influido en el desarrollo de nuevas técnicas de construcción. El uso del bambú permite la creación de edificios perfectamente vinculados a las condiciones climáticas típicas de las regiones intertropicales, a la vez que proporciona un sistema de proyecto y construcción ecológicamente sostenible que combina la innovación científica con los principios bioclimáticos.

 

Créditos de imagen: Flickr.